Archivo por meses: junio 2021

¿Contratarías a Stephen Hawking?

Publicado en el BLOG del la Unidad de Cultura Cientifica de la Uniersidad de Burgos el 20 de junio de 2021

Autor: Pedro Sánchez Ortega

Otra forma de pensar en el científico

Si te digo que pienses en algún nombre de un científico importante de los últimos años, un referente mundial, con grandes aportaciones para la ciencia moderna, muchos de nosotros coincidiríamos posiblemente en nombrar a Stephen Hawking, de la misma manera que si pides un nombre de una mujer científica suele ser recurrente nombrar a Marie Curie. Puedes hacer la prueba entre tus amistades.

Además, hay un acuerdo unánime en que sus estudios y teorías son resultado de una mente brillante y por eso ha dejado a disposición de todos nosotros conferencias memorables, algunas vistas millones de veces en canales de divulgación como YouTube pese a su contenido eminentemente científico.

Conociendo su producción científica y sus aportaciones, si a cualquiera de nosotros nos hubieran preguntado si nos hubiera gustado colaborar en alguno de sus estudios, muchos científicos de cualquier parte del mundo no lo hubieran dudado en ningún momento, la respuesta es sí, naturalmente.

Y entonces, si todos estamos de acuerdo, ¿qué más podemos destacar de su persona, además de su faceta científica que ya está reconocida? ¿Por qué pararnos entonces en este momento a hablar de una persona como este científico?

Cuando centramos nuestro discurso de esta manera se nos olvida, un poco, que la enfermedad degenerativa que padecía le llevó a estar gran parte de su vida en una silla de ruedas y tener una considerable dependencia de otras personas para muchas de sus actividades.

Pero vamos a tratar de cambiar nuestro punto de vista, olvidándonos de todo lo que sabemos en estos momentos.

Imagínate que estás pensando en ser tú el que buscas un colaborador en alguno de tus proyectos científicos o sencillamente quieres contratar a una persona para que te ayude en un trabajo y se te presenta a la entrevista Stephen Hawking con su silla de ruedas y un comunicador vocálico para hablar contigo.

Te voy a formular la pregunta directamente:

¿Contratarías a Stephen Hawking?

Y también la cuestión sería, si podemos pensar en contratarle a él, ¿por qué no van a tener otras muchas personas esa misma oportunidad, en el mundo laboral, para poder demostrar todo lo que son capaces de lograr, aunque hasta ahora no lo haya podido hacer? Lo que está claro en este momento es que, si estás pensando en que es necesario adaptar muchas cosas para un nuevo puesto de trabajo, te diré, por ejemplo, que se detecta en gran cantidad de empresas europeas y españolas las plantillas están envejeciendo y ya se están haciendo adaptaciones para que esa característica del trabajador no afecte a su desempeño.

¿Y si fuéramos capaces de adaptar los puestos de trabajos a las necesidades de todas y cada una de las personas con discapacidad, de la misma manera que lo estamos haciendo para seguir potenciando las capacidades de esos trabajadores y así no perder su antigüedad y su experiencia en el puesto de trabajo?

Mientras pensamos en la respuesta, para conseguir un futuro mejor entre todos, te quiero dejar con una imagen que también cambie tu visión sobre el Stephen Hawking en el que piensa la mayoría de la gente; para que, volviendo al principio, cuando cierres los ojos, y pienses en Stephen Hawking, tengas un nuevo recuerdo suyo.

Aquí además de su sonrisa nos podemos quedar con la imagen de un científico capaz de demostrarnos que en estado de ingravidez no es necesaria su silla de ruedas.

Piensa en lo relativo de las limitaciones y fijémonos más en aquellas cosas en las que tenemos otro tipo de capacidades, sobre todo teniendo las inteligencias-múltiples que cualquiera de nosotros puede potenciar.

Espero que a partir de ahora pienses en esta imagen que te recuerde a un Stephen Hawking riendo y olvides la discapacidad física que antes veíamos. Y de la misma manera, cuando veamos a cualquier persona pensemos en todas las cosas que pueden hacer y no solamente en sus limitaciones.

Referencias:

la vida es bella

Recuerda que la vida es bella y que tú eres parte de ella… Por esa razón, ¡vive feliz!

Remember that life is beautiful and that you are part of it … For that reason, live happily!— Anónimo

La vida es bella, así que hoy recuerda tomarte un tiempo para hacer cosas o pasar tiempo con las personas que causen una sonrisa en tu corazón.

Life is beautiful, so today remember to take time to do things or spend time with the people that cause a smile in your heart.

— Fernando H. Lee

«la vida es hermosa … porque tiene un fin.«

creencias

«En los rebaños de ovejas, preocupa el lobo, y casi siempre terminan en la cazuela».

recuerda … Pedro y el lobo…

Cuetlachtli, «lobo» en las meditaciones aztecas.

Cuetlachtli


Espacio dirigido a la aceptación del rechazo.

El lobo es un depredador natural y en esencia carnívoro. Puede atacar a presas muy pequeñas, como conejos, ratones o ardillas, y animales de mayor tamaño y peso que el suyo, como venados y jabalíes. Acostumbra a cazar en manada a través de hábiles estrategias de acoso, de manera que es difícil que una presa se les escape. Teme al hombre, pero lo ataca cuando lo ve solo y vulnerable. Aunque prefiere vivir y cazar en bosques y campos abiertos, y rehúye de los lugares poblados, en situaciones que lo merezcan es capaz de cazar rebaños de ovejas, cabras y vacas. Es hábil para entrar en los gallineros, lo que le ha creado fama de dañino y pernicioso.

Inducción
Prepara el lugar y el momento para tu meditación, de manera que nada la interrumpa.
Colócate en una postura cómoda, con la espalda apoyada en la pared, un mueble o cualquier objeto que te haga sentir firme. Si lo deseas, puedes acostarte. Aleja cualquier objeto que te estorbe. Si puedes, coloca cerca de ti una vasija con flores o una cesta con frutas aromáticas. Respira suavemente. Ahora comienza a leer lenta y pausadamente. Si quieres, graba tu voz y, a continuación, cierra los ojos –que mantendrás cerrados durante todo el ejercicio– y escucha.

Trance
Respira suave, lenta y pausadamente, bajo tu propio tiempo, sin prisa. Siente cómo el aire entra hasta lo más profundo de tus pulmones y te llena de oxígeno, energía y vida.

Exhala suave y prolongadamente con el fin de expulsar todo aquello que no necesita estar dentro de ti. Ahora concentra toda tu energía y atención en el centro de ti mismo.
En ese lugar, en el centro de tu ser, ves un lobo. Lo puedes ver bien, avanza con su trote característico, en medio del bosque, camina con seguridad, confiando en su aguda vista, en su fino olfato y en su privilegiado oído. Es hábil para captar las cosas, puede detectar con antelación la presa que desea cazar. También es diestro para avizorar el peligro y evitarlo. Sabe que no tiene muchos enemigos; pocos animales se atreven a enfrentarlo porque conocen su fuerza, su energía y su rapidez. De ser necesario, solo le basta con aullar y su manada acude en su ayuda. Eso le gusta, tiene un buen grupo familiar que lo apoya, lo acompaña y nunca lo deja solo. Es buen padre o madre porque cuida con esmero de sus cachorros, los acompaña y los alimenta hasta que son independientes. Los defiende con valentía. Sabe que algunas personas lo consideran un animal destructivo, traicionero y feroz.
Ahora, mientras observas a ese lobo caminar por el bosque, poco a poco te conviertes en él. Te has hecho dueño de su personalidad, eres tú. Te das cuenta de que caminas por la vida con gran seguridad, conoces muy bien los caminos por los que te mueves, reconoces que tienes buena vista para detectar oportunidades, negocios, trabajos o clientes. También aceptas que tienes buen oído, sabes escuchar, eres atento, captas las noticias, estás al tanto de los últimos acontecimientos. Gracias a tu buen olfato, percibes con claridad los riesgos.
Logras identificar con rapidez cuándo una situación no te favorece. Y cuando has elegido tu objetivo, sabes llegar a él con certeza, seguridad y fuerza. También te das cuenta de que tienes buenos aliados, has sabido rodearte de buenos amigos, socios, compañeros y familiares que te apoyan, trabajan contigo y te son leales. Ya te observaste a ti mismo ser un buen padre o madre de familia. Te gusta cuidar de los tuyos y lo haces bien. Siempre estás dispuesto a protegerlos con toda tu energía. Así eres y así te ven los demás.
Tal vez a otras personas les pareces agresivo, hostil y amenazante. Y en ocasiones eso te ha incomodado o, francamente, te ha molestado. En este momento lo piensas reposadamente, y te dices que no importa. Que tú sabes perfectamente quién y cómo eres. Que no vale la pena dejar tu energía en los pensamientos o las ideas de los demás.
Que tu fuerza y sagacidad las aprovechas en tu beneficio, y en el de tus seres queridos.
Te das cuenta de que haces lo tuyo, y obtienes lo que necesitas. No agredes ni dañas, aunque los demás lo piensen. Vas por lo tuyo, solamente; lo tuyo. El rechazo de los demás es más bien incomprensión, y te percatas de que no los necesitas.
¿Te das cuenta de cómo lo has hecho en tu vida? ¿Sabes ahora lo que has estado haciendo por temor a que los demás te consideren agresivo? ¿Te das cuenta de lo que has dejado de hacer? Y una vez que lo has hecho, ¿qué decides? ¿Qué harás en adelante?

Cuetlachtli